A patadas con el diccionario

Este artículo es probable y temiblemente el primero de una serie, que podríamos titular “Las invasiones bárbaras”, haciendo un homenaje a una de mis películas favoritas; pero creo que el título que le he puesto es más explícito y no llama a confusiones.

También, y hay que advertirlo, es un artículo bastante, cómo lo diría yo, de carácter obsesivo. Ya que estamos, y por usar un barbarismo recientemente adquirido, es un artículo un poco friqui, relativo a mi obsesión por el lenguaje bien cuidado.

Salvo la primera, que es más un malentendido que una patada léxica, y la segunda (que es lo que se define técnicamente como “corrimiento semántico”) las demás llegan de allende poniente.

La excepción confirma la regla
Pues no: la excepción tiene más probabilidades de destruir la regla que de confirmarla. La frase original en latín es exceptio probat regulam, que significa la excepción pone la regla a prueba, en el sentido de que hay que revisar la regla, porque quizá ya no sirva.
Ambrose Bierce dice lo siguiente en la entrada “Excepción” de su “Diccionario del diablo”:

La excepción confirma la regla es una expresión constantemente en los labios de los ignorantes, que la cacarean alegremente sin pensar nunca en lo absurdo de la misma. En latín, exceptio probat regulam significa que la excepción pone la regla a prueba (la desafía), no que la confirma. El malhechor que sacó el sentido de este excelente dicho y lo sustituyó por uno propio y contrario, ejerció un maligno poder que parece ser inmortal.

Bueno, todo ese diccionario de Bierce destila esa mala baba pero, en descargo de quienes han usado esta expresión, hay que recordar que la mayoría la aprendimos en clase de Lengua, repetida y machacada según era costumbre en nuestros estudios. ¿Y por qué en Lengua? Porque no es una ciencia. Una regla en una disciplina científica no admite excepciones; si las hubiese, es que la regla no está correctamente formulada. La excepción es la estadística… Es broma pero, hablando en serio, las generalizaciones admiten excepciones sin romper la regla, pero lo que no se puede decir es que la confirmen.

Morbo = atracción sexual / curiosidad o interés en general
De significar enfermedad a atracción sexual, es todo un viaje. Inicialmente se utilizaba sólo para referirse a la clásica atracción malsana, tipo “sé que no me conviene pero me pone”, pero se instaló entre nosotros por doquier como coloquialismo y ha acabado utilizándose para atracción y curiosidad, aunque sea perfectamente sana.
Remover = quitar
Este es un típico neo-barbarismo: traído hasta España por americanos hispano-parlantes, bien en persona, bien a través de las (frecuentemente objetables) traducciones de software.
La confusión procede del inglés to remove = quitar. El problema es que el verbo remover ya existía en español, como aún podemos recordar, y encima pasamos de las dos sílabas de quitar a las tres de remover.
¿Qué significa ahora remover el azúcar del café?
Reportar = informar
Reportarme es lo que tengo que hacer para no removerle la cabeza al que escribe o dice reportar cuando quiere decir informar, apuntar, registrar o denunciar. En muchísimos sitios web dice: “Reportar una violación”, cuando quiere decir “Informar de una infracción”. Vale que traducir bien tenga su “punto”, pero no sé a quién le encargan el trabajo para que salga casi invariablemente un churro.
Imputar = introducir datos
Otro neo-barbarismo de ida y vuelta. Viene del inglés to input, que se traduce como introducir o entrar (como verbo transitivo). Es otro neologismo no válido porque pisotea una palabra ya existente en nuestra lengua, con un significado completamente diferente y no relacionado.
Bizarro = extraño, estrambótico / depravado
Otro caso de acepción extranjera que pisotea la hispánica. Bizarro significa, según el DRAE, valiente o generoso, pero la colonización cultural, de la que tanto renegamos pero que funciona muy bien, está substituyendo esas dos acepciones por otras tantas, y completamente diferentes, procedentes del inglés bizarre.

Eso es todo por el momento. Seguiremos informando.

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4 respuestas a A patadas con el diccionario

  1. Grendel dijo:

    Celebro tu bizarra entrada esperando que no se convierta en una excepción. Espero impaciente que abordes la lacra de las contracciones “pseudotaquigráficas” tan extendidas (bueno, no tan impaciente). ¡Ánimo, suerte!

    • jmndb dijo:

      Si me das algún ejemplo de esas contracciones “pseudotaquigráficas” me pongo a ello. ¿Te refieres a cosas como “tb” por “también”, o “q” o “ke” en lugar de “que”?

      • Grendel dijo:

        Me refiero al segundo ejemplo, contracciones utilizadas en sms y demás.
        (m ref l 2 ejempl.conntrcciones utilzdas n sms y d+)

      • jmndb dijo:

        Por suerte, el castellano tiene una relación directísima entre lo escrito y lo pronunciado, al contrario que el inglés. Por desgracia, eso nos impide hacer virguerías como hacen en inglés, tipo see you later = c u l8r o before = b4.
        Lo que se puede plantear es la reforma ortográfica nunca aceptada por la real academia, y eso sí que puede dar para un artículo nuevo.

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